3 formas de crear un programa de viajes enfocado a millennials

27 marzo, 2018 6 min

Un dato contundente, pero real: se prevé que en 2025 el 75% de la clase trabajadora estará compuesta por millennials. Y en este punto hay otro hecho que también se repite: Un informe realizado por MMGY Global concluye que, de las 3 generaciones de trabajadores presentes en el mercado de trabajo, los millennials son los que más viajan por motivos de trabajo (una media de 7,7 viajes de negocios en 2015-2016 frente a los 6.4 de la Generación X y el 6.3 de los baby boomers). Este mismo estudio indica, además, que el 61% de esta generación desearía viajar más.

Los millennials –definidos por MMGY Global como aquellos nacidos entre 1980 y 2000- son una generación independiente, adaptable y aventurera que anhelan pasar tiempo fuera de la oficina. Hiperconectados y totalmente familiarizados con la tecnología, están acostumbrados a trabajar en el transcurso de sus viajes, destacando por su capacidad para acometer varias tareas a la vez. Debido a que muchos de ellos han retrasado la edad para casarse y tener hijos, en muchas ocasiones no tienen responsabilidades que les hagan tener que volver a casa de forma apresurada tras su viaje de trabajo, e incluso, retrasan la vuelta si la política de viajes de su empresa se lo permite.

Debido a sus peculiaridades únicas, los millennials cuentan también con demandas únicas en cuanto a business travel se refiere. Y es que, a pesar de que pueda parecer más fácil ignorar sus propuestas y darle continuidad al status quo, es importante reconsiderar sus expectativas, ya que se trata de una generación que no dudará en buscar otras oportunidades laborales que se ajusten mejor a sus necesidades y anhelos. Afortunadamente, adaptar el programa de viajes a esta nueva realidad no tiene por qué ser una tarea ardua. Tan sólo con una serie de cambios sutiles podrá contar con un programa de viajes que “enganche” al millennial.

Lo primero que los millennials quieren: tecnología que pueda seguir su ritmo

Quizás lo que mejor defina a estos “nativos digitales” sea precisamente cómo se conectan tecnológicamente hablando. Los millennials manejan gran parte de sus gestiones del día a día a través de sus dispositivos móviles y, por ello, creen que la gestión de sus viajes de negocios no debería ser diferente. Ellos demandan herramientas tecnológicas para hacer reservas, comprobar itinerarios, recibir notificaciones de viaje, reservar restaurante para la cena o enviar sus gastos a través de unos pocos pasos a través de su smartphone.

La solución es simple. Aconsejarles la descarga de determinadas apps, como la aplicación móvil de Amex GBT que hará de la gestión de su viaje un proceso rápido y sin interrupciones. Esta app no solamente permite al viajero ver y compartir los detalles de su itinerario, sino que, una vez finalizada su jornada laboral, incorpora una función para encontrar restaurantes y actividades de las que disfrutar en la zona. American Express Global Business Travel también ofrece KDS Neo, una herramienta de autorreserva con una interfaz y una serie de funcionalidades que permite a los viajeros gestionar todos los detalles de su viaje a través de una sola herramienta. Disponible para clientes de la zona EMEA, KDS Neo posee una herramienta de búsqueda que guía a los viajeros hacia la optimización de costes así como a las reservas orientadas a la política de viajes de la compañía en cuestión, por lo que también es una herramienta muy útil para travel managers.

La segunda demanda de los millennials: La flexibilidad que dan alojamientos alternativos como Airbnb

De acuerdo a otro informe de MMGY Global, solamente 4 de cada 10 viajeros de negocios aseguran que les gustaría hospedarse en alojamientos alternativos como AirBnb durante sus viajes de negocios. No obstante, cuando la horquilla de público se estrecha hasta acotar a la generación millennial, 7 de cada 10 viajeros optaría por estas nuevas opciones de alojamiento. Y es que los millennials anhelan vivir experiencias que les permita conocer más de primera mano la cultura local del país que visitan.

La solución: Mientras que en el pasado algunos travel managers dudaban sobre la conveniencia o no de permitir a sus viajeros hacer uso de opciones de economía colaborativa, estas dudas se están disipando paulatinamente.

De acuerdo con un estudio publicado por Bloomberg, más de 250.000 compañías han comenzado a incluir AirBnb en Estados Unidos como una opción en sus políticas de viajes, comparadas con las 250 que así ya lo hacían en 2015. Además, la propia AirBnb ha incorporado una herramienta de búsqueda específica para viajeros de negocios. Esta funcionalidad permite a los profesionales filtrar casas y apartamentos considerados apropiados para viajeros que se desplazan por motivos laborales. Es decir, aquellos que cuentan con una mesa-escritorio, Wi-Fi y otras opciones que el viajero podría encontrar en un hotel.

A pesar de que algunos travel managers se mantienen reticentes a estas nuevas opciones debido a los posibles “vacíos” que puede suponer para algunos aspectos como la seguridad y el reporting, American Express Global Business Travel, una de las primeras compañías de business travel en firmar un acuerdo con AirBnb, cuenta con la tecnología para integrar los datos de las reservas de AirBnb en su propia plataforma de reporting, por lo que sus clientes pueden fácilmente registrar la información de itinerario, tanto para el reporting como para la gestión de riesgos.

La tercera cosa que desean los millennials: tiempo libre para explorar la ciudad que están visitando

A lo largo de su investigación, MMGY Global también llegó a la conclusión de que el 73% de los millennials quieren disfrutar de algún momento de ocio durante su viaje corporativo, ya sea extendiendo su estancia durante un par de días más o simplemente teniendo la oportunidad de “escaparse” unas horas entre reuniones de trabajo. Como buscadores de aventuras, desean explorar la ciudad, absorber la atmósfera, sentir que están descubriendo nuevos lugares, así como compartir una buena foto en su perfil de Instagram.

La solución: Darles algún margen para que puedan disfrutar de actividades relacionadas con el ocio. Incluso la compañía podría ofrecerle una cantidad de dinero destinado a entretenimiento que no suponga un coste extra para la misma si se crea un sistema que premie el ahorro. Por ejemplo, se podría plantear un programa que incentivara a los viajeros a ahorrar en sus reservas, de tal forma que la mitad de lo que ese viajero ahorre en su vuelo y alojamiento pueda ser destinado a actividades de ocio.

Y si su compañía aún no cuenta con una política que permita adaptarse a que el viajero pueda tener un par de días extra para disfrutar de forma personal más allá del viaje de negocios –también conocido como bleisure– aquí puede encontrar una guía sobre cómo adaptarse a esta nueva tendencia que demandan los millennials.