Desmintiendo 4 mitos sobre los programas de viajes corporativos

11 julio, 2019 4 min

Sabemos que existen muchas ideas equivocadas que los viajeros de negocios (e incluso algunos travel managers) tienen sobre los viajes corporativos. Así que vamos a arrojar un poco de luz sobre la confusión, desacreditando cuatro mitos comunes.

Mito Nº 1: Pueden encontrar una oferta mejor en otro sitio.

Todo el mundo somos capaces de encontrar ofertas online para viajar a un menor precio, pero tenemos que tener en cuenta que los agentes profesionales han invertido mucho tiempo en negociar con proveedores para conseguir las mejores tarifas. ¡Y tenemos pruebas!

En muchas ocasiones, las plataformas de reservas online, no muestran impuestos o cargos extra hasta el último paso de la contratación, por lo que, a priori, puede parecer que tienen una mejor tarifa, pero no es así.

Por otro lado, los viajeros pueden no estar comparando las mismas cosas. Por ejemplo, es posible que no tengan en cuenta los beneficios adicionales que las agencias de gestión de viajes corporativos podemos ofrecer, como desayuno de cortesía o Wi-Fi gratuito en cientos de hoteles.

Además, los viajeros de negocios no suelen considerar el tiempo que emplean en la búsqueda de ofertas en detrimento de sus obligaciones, y que se traduce en gasto para su compañía.

Por último, pero no por ello menos importante, cuando se tiene en cuenta el paquete completo que ofrecen las agencias de gestión de viajes, que incluye personalización, atención al cliente 24h. y otros servicios en materia de seguridad, en realidad, no existe punto de comparación.

Mito Nº 2: El programa de viajes no permite flexibilidad.

Un programa de viajes no tiene por qué limitar las opciones de los viajeros. De hecho, la tendencia es potenciar la oferta de diferentes posibilidades, ya que a medida que las compañías hacen esfuerzos por mantener la felicidad de sus empleados, también invierten en iniciativas para abrir el abanico de opciones y ofrecer a los viajeros más flexibilidad.

Por ejemplo, las grandes compañías están modificando sus programas de alojamiento desde el modelo tradicional hasta uno que se centra en precios dinámicos y en los límites a la tarifa que los viajeros pueden pagar en cada destino. De este modo, siempre que la tarifa no supere el límite, los empleados pueden reservar en cualquier alojamiento en lugar de únicamente con proveedores preferentes.

Mito Nº 3: No se pueden obtener puntos a través de una agencia.

No se sabe muy bien cómo comenzó a circular esta información, pero nada más lejos de la realidad. Este mito hace aumentar las reservas fuera del programa por parte de viajeros que temen que sus programas de puntos no crezcan. Como consecuencia, los informes de resultados pueden dejar de cuadrar y, por otro lado, la seguridad del viajero puede verse afectada.

Este punto debe quedar muy claro, los viajeros obtendrán los puntos correspondientes en sus cuentas cuando reservan con cualquier canal de Amex GBT, siempre que sus compañías les permitan acumularlos. En el único momento en el que el viajero no recibirá los puntos, es en los casos en los que reserve con una tarifa que no los ofrezca.

Mito Nº 4: Con la tecnología de hoy en día, no son necesarios los viajes de negocios.

Es verdad que las herramientas colaborativas han hecho mucho más fácil construir negocios a distancia. Sin embargo, da igual lo buena que sea, esta tecnología no puede sustituir a las reuniones cara a cara y el valor que estas aportan, especialmente cuando la negociación es importante.

Podríamos continuar y explicar aquí mismo por qué es absolutamente necesario conocerse en persona para cerrar ese negocio tan importante, pero ya desarrollamos las 7 razones por las que las reuniones cara a cara son imprescindibles en este otro post de nuestro blog De Actualidad, en el que destacábamos que, según un Estudio de Harvard Business Review, las preguntas o peticiones que se hacen cara a cara tienen 34 veces más posibilidades de ser respondidas que las que se realizan por correo electrónico.

Es posible que no hiciera falta dicho informe para llegar a esta conclusión. Muchos de nosotros contamos con nuestra propia experiencia, sólo tenemos que pensar en cuántos mensajes ignoramos o descartamos en el día a día (especialmente cuando no conocemos en persona al remitente). Pero es un importante recordatorio de lo efectivas que resultan las interacciones cara a cara, desde el saludo inicial hasta el último apretón de manos que sella el trato.

Así que, la próxima vez que un viajero se cuestione la necesidad de hacer un viaje, debemos recordarle el coste para la empresa en caso de perder la oportunidad de negocio.